Lola tiene siete años. Está aprendiendo a multiplicar y dividir y solo sabe contar hasta 20 en inglés. Pero tiene muy claro que si comparte sus cosas, habrá que fabricar menos, y, por tanto, tiraremos menos cosas. Muchos adultos no saben esto. O no lo quieren ver. Lo humanos generamos residuos que se acumulan en el entorno y entorpecen la supervivencia de los animales, la vegetación y los demás tipos de vida que, por el contrario, no dejan huella. Estos se coordinan para reutilizarlo todo. En la naturaleza nada se acumula, todo se transforma y se reutiliza en movimiento cíclico continuo. Si la imitásemos, podríamos evitar el colapso al que la Humanidad y el planeta estamos abocados si no minimizamos nuestros residuos sólidos y la contaminación que emitimos al aire y al agua. “Para 2050 harían falta casi tres planetas Tierra para proporcionar los recursos naturales necesarios para mantener los modos de vida actuales, según el borrador de la estrategia española de economía circular”, asegura Ibán Chico de la Felicidad, subdirector de medio ambiente de Naturgy.